… Del que aún no se sabe mucho

El constante ofrecimiento de imágenes e ideas, así como su rápida transmisión, a través de Internet puede tener obviamente tanto consecuencias positivas como negativas sobre el desarrollo psicológico, moral y social de las personas, y la estructura y el funcionamiento de las sociedades. En la actualidad, y por obra de esta herramienta maravillosa que es por cierto Internet, la juventud ha modificado su manera de relacionarse con respecto a como lo hacía décadas atrás. Así, los cibercafés se han vuelto para ellos el lugar de encuentro obligado. Los juegos en red, las salas de chateo, el correo electrónico son, en parte, las razones que aglutinan ahora a los jóvenes en estos sitios, que permanecen abiertos muchas horas en el día, algunos incluso durante las 24 horas.

Desde que Internet se convirtió en una red pública y tuvieron acceso a ella comerciantes de diverso tipo, la publicación de pornografía en páginas web comenzó a ser un grande. Numerosos cibernautas se enfrentan a diario con serios problemas como el hostigamiento, la pedofilia, el acoso y el robo de identidades. Los niños, niñas y adolescentes son las principales víctimas de estas situaciones, por la facilidad y libertad que hay en el acceso a la Red y sus herramientas. En este sentido, es de destacar la reciente sanción, en la provincia de Buenos Aires, de una ley destinada a contemplar esta preocupante realidad. Para controlar los abusos y reducir su acceso a la amplia y variada oferta existente en la Red, los cibercafés que funcionen en esa provincia deberán colocar en las computadoras filtros para evitar el ingreso de menores de edad en páginas pornográficas.

El autor del proyecto, Gustavo Ferrari (UCR), explicó que el objetivo de la ley es limitar el acceso de los menores cuando utilizan las computadoras en esos locales sin la supervisión de sus padres, en consonancia con la Convención sobre Derechos del Niño y la Constitución provincial, donde se establece que todo niño tiene derecho a la protección y formación integral. Por un lado, los propietarios o responsables de los locales deberán colocar los filtros en las computadoras con acceso a Internet disponibles para el público y, por el otro, las autoridades provinciales deberán contar con la suficiente cantidad de funcionarios que cumplan con la función de verificación y control.

En consecuencia, es de esperar un fuerte, permanente, decidido y honesto compromiso de las partes involucradas a fin de que la ley recientemente sancionada no se transforme en letra muerta y que, por el contrario, pueda cumplir con su cometido de manera de preservar a los menores de acceder a sitios cuyos contenidos resulten inapropiados para su edad, especialmente cuando no están bajo la supervisión de sus padres.

 

Sofía Viana

Fuente:

– Diario “La Nación”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: